POR UNA BUENA EDUCACIÓN PARA TODOS Y ENTRE TODOS
Creemos en UNA escuela de TODOS, que trabaje por la cultura, por la justicia social; para dar a TODOS la palabra en la sociedad. Una escuela pública y comunitaria; bonita, alegre, optimista, acogedora, abierta y plural; que dé OPORTUNIDADES; que despierte los sueños de nuestra juventud; que cultive la solidaridad, la esperanza y el deseo de aprender haciendo. Para así ser feliz, vivir con dignidad y transformar el mundo. Una escuela para HUMANIZAR y LIBERAR.

domingo, 10 de agosto de 2008

Carta a una maestra. Alumnos de la escuela de Barbiana. Lorenzo Milani







En EDUCACIÖN EN ORCASUR: Película sobre la vida de Don Milani: Lorenzino-Don Milani

Como decía Paulo Freire, hay libros en los que no solo lees palabras, sino que lees el mundo. Libros con los que entras en un diálogo transformador. 

La Carta a una maestra difícilmente deja indiferentes a sus lectores. A pesar de los más de cuarenta años transcurridos desde que fue escrita por los alumnos de la escuela de Barbiana.

La experiencia pedagógica creada por el sacerdote Lorenzo Milani, sigue planteándonos una pregunta muy actual: ¿Cómo debe ser una escuela que sirva para superar las desigualdades y no para consolidarlas? ¿Cómo educar para la libertad y la transformación?

Como dice José Luis Corzo, "La magia de esta carta, que a tantos nos ha cautivado, no está en sus críticas a la escuela mala, sino en la evidencia de que es posible una escuela buena. Son los propios alumnos los que la describen y la aman."


Querida señora:
Usted ni siquiera se acordará de mi nombre. ¡Se ha cargado a tantos!
Yo, en cambio, he pensado muchas veces en usted, en sus compañeros, en esa institución que llamáis "escuela", en los chicos que rechazáis.
Nos echáis al campo y a las fábricas y nos olvidáis.

Así comienza Carta a una maestra.
A continuación van algunos retazos de aquí y de allá que nos dan una idea del contenido de la carta:

Este ha sido nuestro primer encuentro con vosotros. A través de los chicos que no queréis.

También nosotros hemos visto que con ellos la escuela resulta más difícil. A veces sentimos la tentación de quitarlos de en medio. Pero si los perdemos la escuela ya no es escuela. Es un hospital que cura a sanos y rechaza a los enfermos. Se convierte en un instrumento de diferenciación cada vez más irremediable.

[...]
El defecto más grande de la escuela obligatoria es el de estar fundada sobre el método de selección. La escuela es todavía expendedora de títulos: divide a los chicos en "los que estudian" (y consiguen el título) y "los que no tienen ganas de estudiar" ( y suspenden). Así que la tarea y finalidad de la escuela se resuelve en averiguar y determinar quién no tiene ganas de hacer nada (...) Y sus padres el terror de de que su hijo no pase y no le se le ocurra reclamar aquello de lo que es su derecho: que vaya a la escuela para prepararse.  [...] Y cuando al final de este sistema de selección feroz llega la repetición , la tentación de no volver más a la escuela sacude, no al chico priovilegiado, sino a los que están entre los trece y los quince años y aguardan a tener ala cartilla de trabajo para acabar de una vez (...) Al hijo del campesino o del obrero, donde padre y madre son a menudo analfabetos o semianalfabetos o, en cualquier caso no están en condiciones de asegurar una verdaadera asistencia cultural al chico: lo ven crecer y estudiar siempre lo mismo: Un buen día deciden: si suspende deja de estudia, convencids también ellos, como ha sentenciado el profesor, de que su hijo no "ha sido hecho para estudiar".

    [...]  La única pena es saberla [La nueva escuela] en vuestras manos. ¿Volveréis a hacerla clasista como la otra?

La antigua era clasista principalmente por el horario y el calendario. La nueva no los ha cambiado. Sigue siendo una escuela a la medida de los ricos. De quienes tienen la cultura en casa y van a la escuela únicamente a cosechar títulos.

[...]

La escuela no tiene más problema que los chicos que pierde.

[...]

La "dopoescuela" es la solución más justa

[...]
«El daño más hondo se lo hacéis a los escogidos...» (y no a los que elimináis).

«El fruto de la selectividad es un fruto agrio que no madura nunca»

[...]

«Os paga el Estado. Tenéis a los crios delante. Habéis estudiado historia. La enseñáis. Deberíais ver claro. Es verdad que de las criaturas sólo veis las escogidas. La cultura la habéis aprendido los libros. Y los libros están escritos en la zona patronal. La única en la que saben escribir. Pero podíais leer entre líneas... En Africa, en Asia, en América Latina, en el Sur de Italia, en la montaña, en los campos, hasta en las grandes ciudades, millones de chicos aguardan a que se les haga iguales. Tímidos como yo, tontos como Sandro, vagos como Gianni. Lo mejor de la humanidad... ¿Por quién lo hacéis? ¿Qué sacáis con hacer odiosa la escuela y echar a Gianni a la calle?»


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Carta a una maestra
Alumnos de la Escuela de Barbiana
Editorial PPC. 2000

****************************Carta a Una Maestra Articulo Sobre

En Movilización educativa hay Un amplio resumen

Para ampliar y conocer mejor las ideas de Lorenzo Milani web Amigos de Milani.

En EDUCARUECA: Carta a una maestra

El sacerdote Lorenzo Milani fue el creador de la escuela de Barbiana. Se trataba de una escuela intensa, hecha entre todos. Era una escuela ideada para dar la palabra a los pobres. Una escuela para "que hablen ellos".


En EDUCACIÓN EN ORCASUR: "Tomar la palbara y construir el nosotros a través de la escritura colectiva"

En la línea marcada por Milani se ha desarrollado el movimiento educativo conocido como DOPOESCUELA ("después de la escuela"), que busca la educación más allá de una mera escolaridad limitada a un estrecho horario de clases.

Para Lorenzo Milani su modelo de escuela nace de un compromiso político, para superar las clases sociales. Veamos este texto tomado de EXPERIENCIAS PASTORALES (citado en Wikipedia).


"Con frecuencia me preguntan los amigos cómo hago para llevar la escuela y cómo hago para tenerla llena.

Insisten en que escriba un método, que les precise los programas, las materias, la técnica didáctica.

Se equivocan de pregunta. No deberían preocuparse de cómo hay que hacer para dar escuela, sino de como hay que ser... ¡No se puede explicar en dos palabras!... Hay que tener las ideas claras respecto a los problemas sociales y políticos. No hay que ser interclasista, sino que es preciso tomar partido. Hay que arder del ansia de elevar al pobre a un nivel superior. No digo ya a un nivel igual al del la actual clase dirigente. Sino superior: más humano, más espiritual, más cristiano, más todo"



Presentación de Don Milani




Documental sobre la escuela de Barbiana: "Adiós Barbiana"

Primera parte:


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Segunda parte:

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Tercera parte:

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Cuarta parte:

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Quinta parte:

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Sexta parte:

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En EDUCACIÓN EN ORCASUR:

Más referencias:

Algo más para entender a Milani:

Cuando nos afanamos en encontrar aposta la ocasión de meter la fe en la conversación, se demuestra que tenemos poca, que creemos que la fe es algo artificial que se añade a la vida y no, por el contrario, un modo de vivir y de pensar. Sin embargo, cuando esta ocasión no se busca, con tal de que se haga escuela y escuela seria, se presentará por sí misma, más aún, estará siempre presente y de la forma menos pensada y menos consciente. A lo largo del año los jóvenes nos verán actuar, reaccionar, pensar, responder en mil ocasiones distintas, siempre fieles a nosotros mismos, siempre y sin esfuerzo, fieles a nuestra forma de ver la vida. La superioridad práctica de este catecismo sobre el sistemático está demostrada, aparte de todo, por el fracaso de la catcquesis (L MILANI, Experiencias pastorales. Madrid, BAC, 2004, p. 171)
Citado por José Luis Corzo.


Ver este comentario de Yolanda en EDUCACIÓN EN ORCASUR:

... «Yo no puedo decir a mis muchachos que el único modo de amar la ley es obedecerla. Lo que puedo decirles es que deberán tener las leyes de los hombres en tal consideración que deberán observalas cuando sean justas (es decir, cuando sean la fuerza del débil). Cuando por el contrario vean que no son justas (es decir, cuando sancionen el abuso del fuerte) deberán luchar para cambiarlas (...)

Hay que tener el valor de decir a los jovenes que todos somos soberanos, con los cual la obediencia no es ya una virtud, sino la más engañosa de las tentaciones; que no crean poder escudarse con ella no ante los hombres ni ante Dios; que es preciso que cada uno se sienta el único responsable de todo»...



1 comentario:

Bernardo dijo...

A mi también me impresionó mucho "Carta a una maestra" cuando la leí por primera vez.