En este blog intentamos establecer una conexión entre los conceptos: educación, ciencia, ciudadanía, desarrollo comunitario, enriquecimiento cultural, crecimiento personal y cambio social

lunes, 15 de mayo de 2017

La Comunidad de Madrid  pone a disposición de los menores la Línea telefónica de Ayuda a la Infancia y Adolescencia, un número de teléfono gratuito y único en toda Europa -116111- que ofrece orientación social, psicológica y jurídica con un equipo multidisciplinar especializado en cada una de estas áreas.

           A este Servicio de atención telefónica especializada pueden dirigirse niños, adolescentes y adultos para consultar cualquier tipo de problemática 24 horas al día y todos los días del año.

sábado, 25 de marzo de 2017

Políticas de equidad en Educación. Un artículo en "Educar(NOS)"



Artículo publicado por Ángel de la Llave en la revista Educar(NOS)

Políticas de equidad en Educación
Ángel de la Llave (M)

Hace tiempo oí la siguiente anécdota. Me la contó un diplomático español que estaba presente:
En 1989 se celebraba un pomposo acto europeo en conmemoración de los 200 años de la proclamación de Los Derechos del hombre y del ciudadano por la Asamblea Francesa. Asistían al acto François Mitterrand y Margarett Thatcher. En un momento dado, la premier británica estaba un poco celosa del protagonismo francés y le dijo a su colega, el presidente de Francia:
– Desde luego, es muy importante el acontecimiento de la proclamación de los derechos del hombre y del ciudadano en 1789 por la Asamblea francesa, pero en Inglaterra, ya en el siglo XVII, teníamos proclamado el Bill of rights. Espero que algún año de estos también lo celebremos juntos.
A lo que contestó el presidente francés:
– No lo creo. Lo importante de la
declaración de la asamblea francesa es que se reconocen los derechos “del hombre” y no sólo los derechos “del inglés”.
Cuando se habla de Derechos Humanos el énfasis hay que hacerlo en que son universales. Los derechos si no lo son para todos ya no son derechos, sino privilegios. Pero que los derechos se reconozcan para todos tampoco es suficiente. Los derechos para que de verdad lo sean tienen que ser efectivos. Y ahora estoy pensando en la  Educación; por supuesto.

Hay derechos, como la educación y la participación ciudadana, que no basta con reconocerlos, sino que son necesarias políticas activas que eliminen las barreras que – de hecho – impiden que en la realidad sean igual de efectivos para todos. Y con más razón más aún, cuando la realidad que dificulta el ejercicio pleno del derecho genera o consolida desigualdades injustas. Por eso, en educación todos sabemos que no se puede trabajar solo a demanda. No basta con abrir escuelas y permitir que vaya a ellas el que quiera y, menos aún, dejar que en ellas sólo tengan éxito los que dan la talla.

A partir de la segunda mitad del siglo XX, con base en estudios científicos como el Informe Coleman sobre la “Igualdad en las oportunidades escolares”, y también en base a movimientos pedagógicos como Barbiana, se empezó a construir el concepto de “equidad” en educación, que  relaciona la  desigualdad y la justicia. Pero es un tema para largo. Por esta razón me encanta la redacción del  artículo 9.2 de la Constitución española que, aunque no es original, está bastante
bien traído:
“Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del  ndividuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social”.
O sea, que las políticas educativas de las administraciones públicas no deben ser para estarse quieto [y que elijan los ciudadanos]. ¿Se admiten sugerencias…?

sábado, 21 de enero de 2017

De cómo el IFP Villaverde llegó a Orcasur y se convirtió en el IFP “Tierno Galván”

 













De cómo el IFP Villaverde llegó a Orcasur y se convirtió en el IFP “Tierno Galván”
 Por Ángel de la Llave


Avanzando en el proceso de remodelación de Orcasur, por fin, en el año 1984, después de un largo camino, se libera para equipamiento educativo el suelo de una parcela en el esquinazo dónde se junta la carretera Carabanchel-Villaverde (hoy Avenida de los Poblados) con la carretera de Andalucía y la avenida de Barreiros. Ese terreno lo ocupaban unos desguaces que, por cierto, eran del padre de Jesús Gil. Yo pienso que una cosa así sería imposible en los tiempos actuales. Ahora no sólo no se invierte en educación, sino que solo se mira la especulación inmobiliaria.

Es sorprendente que los políticos del momento reservasen la mejor parcela de un barrio, la mejor comunicada, para equipamiento educativo y no para un centro comercial o viviendas.

 En la remodelación de la zona la supresión de los desguaces era sólo un paso más. Aún habría que esperar hasta 1988 para que llegase el desmantelamiento completo del vecino poblado el “Rancho del Cordobés”, un grupo terrible de infraviviendas de población muy marginal y que estaba entre la avenida de Andalucía y la avenida de Barreiros.

Los años ochenta fueron momentos de gran expansión educativa. Se luchaba por extender la escolarización en todos los niveles y modalidades. En la década de los ochenta, sobre todo a partir de los pactos de la Moncloa, iban surgiendo por todos los lugares colegios e Institutos. Había muchos niños y jóvenes aún por escolarizar, incluso en las etapas básica. En esa época jóvenes maestros nos incorporábamos en masa a la tarea, llenos de entusiasmo. Sin duda los setenta y los ochenta son una etapa que cambió radicalmente el panorama educativo en España.

En 1984 se inicia la construcción de un nuevo Instituto de Formación Profesional en el solar de los desguaces. El proyecto, que originalmente se llama “Centro de Formación profesional Rancho del Cordobés” lo realiza el prestigioso arquitecto Francisco Rodríguez de Parterroyo. Para poner en funcionamiento el nuevo Instituto, en 1985, se traslada a las nuevas y flamantes instalaciones un modesto Instituto de Formación Profesional que funcionaba en la escuela de aprendices de la antigua fábrica de Boetticher y Navarro con el nombre de IFP Villaverde. El director que organizó el traslado y puso en funcionamiento el nuevo Instituto fue Sotero Allora. En 1986 se plantea buscar un nombre al Instituto, ya que no tenía mucho sentido seguir llamándose “Villaverde”. Se consideró que lo más adecuado para adoptar un nombre del Instituido era rendir homenaje a Enrique Tierno Galván, que fue el alcalde que impulsó las políticas urbanísticas que hicieron posible la construcción del Instituto. El cambio de nombre se produjo oficialmente por una orden ministerial de 20 de marzo de 1986.

A mi siempre me ha encantado y me parecido llena de significado la placa conmemorativa que está a la entrada del edificio principal del Instituto. En ella se puso la mítica frase del viejo Profesor: “Es menester”. Una frase que nos invita a cumplir con el deber y a hacer aquello a lo que estamos comprometidos. Pero no lo hace de una manera amenazante o autoritaria, dando una orden. La frase “Es menester” es un imperativo ético, reflexivo, amable, que no se impone, tal como era Enrique Tierno. 

ORCASUR 1972


 
 ORCASUR 1992