En este blog intentamos establecer una conexión entre los conceptos: educación, ciencia, ciudadanía, desarrollo comunitario, enriquecimiento cultural, crecimiento personal y cambio social

jueves, 10 de junio de 2010

La brecha de los suspensos


Reproducimos en EDUCACIÓN EN ORCASUR el artículo publicado en EL PAÍS del 07/06/2010.

En él aparecen algunos entrecomillados que hemos subrayado. ¡¡Hay algunos alarmantes!! Otros son sensatos. En cualquier caso, son muy a propósito para suscitar un debate. ¿Cuál es tú opinión? Si quieres deja tu comentario. Es lo que más merece la pena.

Con carácter previo una precisión técnica: Hay muchos alumnos que ni siquiera llegan a cursar 4º de ESO por diversas razones: porque abandonan los estudios antes de concluir la secundaria obligatoria, porque se incorporan a otros programas como los PCPI, enseñanza de adultos, ....

[Fuente: Recuperar Madrid]

La brecha de los suspensos

El sur y el este de la Comunidad, con rentas más bajas, a la zaga educativa - Un 26% de los alumnos no supera 4º de la ESO frente al 17% en la capitalLa comunidad educativa reclama reparto equitativo de alumnos y de recursos

PILAR ÁLVAREZ - Madrid - 07/06/2010

Unos 10.000 alumnos madrileños suspenden cada año el último curso de Secundaria. Son uno de cada cinco alumnos de 4º de ESO. Estudiantes que o repiten o se van sin el título. Y que, agrupados en un mapa de la región, provienen sobre todo de dos zonas: el este y el sur de Madrid. Y principalmente de un sistema: la escuela pública.

Unos 10.000 alumnos madrileños suspenden cada año el último curso de Secundaria. Son uno de cada cinco alumnos de 4º de ESO. Estudiantes que o repiten o se van sin el título. Y que, agrupados en un mapa de la región, provienen sobre todo de dos zonas: el este y el sur de Madrid. Y principalmente de un sistema: la escuela pública. Es la brecha de los suspensos que esconde otra línea divisoria: la de la renta. La zona baja de la región es también la de menos ingresos por habitante.

Con los datos oficiales en la mano se puede dibujar una línea roja, una frontera que condena a un segmento de la población a peores resultados y, por tanto, a un futuro más difuso. ¿Cuál es la razón? ¿Por qué el fracaso se ceba con el sur y el este? ¿Y por qué la escuela pública se distancia tanto de la privada? El mapa a la derecha del texto es una foto fija que nos indica, por un lado, el porcentaje de alumnos suspensos en 4º de la ESO, según los últimos datos disponibles de la Estadística de la Enseñanza de la Comunidad de Madrid del curso 2007-2008. Y junto a esa cifra, muestra la renta media por habitante. Las zonas más pobres obtienen peores resultados. En el este y sur de la región suspendió uno de cada cuatro alumnos (26 y 24,1%, respectivamente), lejos de los resultados logrados en la capital (17,1), en el norte (16) o en el oeste (13,6).

Más de una cuarta parte de los estudiantes de los centros públicos (27%) catearon el curso. El porcentaje casi dobla al de suspensos de la enseñanza concertada (14%) y es siete veces superior al de los centros privados (4%).

En cuanto a las causas, una obtiene consenso: la estrecha relación entre la situación socioeconómica y los resultados educativos. Las familias con más poder adquisitivo y los estudiantes con padres universitarios tienen más posibilidades de éxito. Por el contrario, las dos zonas del mapa con peores resultados son las más pobres.

La media de renta por habitante y año en la región asciende a 17.997 euros. Coincide que el sur y el este, que encabezan los suspensos, son las dos únicas que están por debajo de esa cifra, con 14.041 y 16.007 euros, según las estimaciones de CC OO a partir de datos de población y renta del Instituto de Estadística de Madrid de 2007 y 2008. En el otro extremo, la zona oeste, con 10.000 euros más de renta por habitante (27.625 euros), tiene la mitad de suspensos que el este.

Hasta aquí llega el consenso. Porque la Comunidad de Madrid y el resto de los actores educativos no hablan de las mismas razones para explicar el fracaso escolar (y las posibles soluciones). La Comunidad de Madrid cree que la clave del asunto está "en el orden y la disciplina", según la viceconsejera de Educación, Alicia Delibes, que los sitúa en los centros concertados y privados. "Es más sencillo de organizar un colegio que tiene un equipo de dirección y profesores que obedecen al titular del centro", según la viceconsejera, que lo contrapone a los centros públicos en los que el grupo de dirección está formado por funcionarios. Delibes hace poca autocrítica a la hora de analizar la brecha de los suspensos. Rechaza que falten recursos o más apoyo por parte de su Administración, como señalan desde otros frentes educativos. La viceconsejera defiende que los malos resultados de la enseñanza pública frente a las redes privada y concertada no son achacables a políticas concretas de su consejería. Con más orden y equipos más compactos al frente de los colegios, insiste Delibes, la notable diferencia se estrecharía: "Planteamos que los directores de los centros públicos pudieran seleccionar parte de la plantilla entre la lista de interinos, pero es un proyecto muy condicionado por la normativa general".Por el contrario, otros miembros de la comunidad educativa (profesores, directores, oposición y sindicatos) culpan del fracaso a la Administración. Tienen claro que se necesita un reparto más equitativo de los alumnos (tres de cada cuatro extranjeros estudian en la pública) y más recurso para estos centros. "La consejería acierta cuando dice que necesitamos una mejor organización, pero esa no es la clave de la gran diferencia en los resultados por zonas", según José Antonio Martínez, presidente la asociación de directores de institutos de Madrid (Adimad). "Madrid ha ampliado el uso de los conciertos educativos, y la clase media ha abandonado los centros públicos porque creen que allí sus hijos tendrán problemas", añade.

La partida de los presupuestos de 2010 para la enseñanza concertada fue la única que creció (un 6,6% más) en un año de cuentas restrictivas generalizadas. "El Gobierno de Aguirre premia a la educación concertada y no debe hacerlo, porque la solución es la contraria: dar más recursos a los centros públicos que los hagan más atractivos para la clase media, con más servicios complementarios, más actividades extraescolares y mejores horarios", añade Adolfo Navarro, diputado socialista. Navarro culpa al Ejecutivo regional del PP de "haber dilapidado" uno de los últimos intentos conjuntos para mejorar la situación: el pacto que lideró sin éxito el Ministerio de Educación.

Paco García, responsable educativo en Madrid del sindicato CC OO, explica esa diferencia de los resultados educativos con lo que él llama la "desinversión educativa" del Gobierno regional y pide medidas compensatorias, más recursos y apoyos en los centros con alumnos con un nivel social y cultural más bajo.

Getafe es uno de los municipios que se sitúa en la línea roja de los suspensos. Miguel Lancho, del Movimiento de Renovación Pedagógica y profesor en el instituto Altaír de esa localidad, afirma rotundo: "Sufrimos año tras año una lluvia fina: somos menos profesores con más alumnos en el aula".

El inspector educativo Marcelino Guerrero defiende "una escolarización homogénea" y critica que, tras la libertad de elección de los padres [una de las banderas de la Consejería de Educación] "se esconde la libertad de los centros de elegir alumnos con cuotas y otros trucos".

"Con los alumnos con dificultades agrupados en las escuelas públicas no necesitamos ningún estudio econométrico para saber que eso influye que disminuya la nota media del centro", añade David Trillo, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Trillo alerta de que, sin un cambio de rumbo, "las escuelas públicas acabarán convertidas en guetos".

5 comentarios:

Bernardo dijo...

El comentario de Alicia Delibes sobre lo bueno que sería que los directores seleccionen a la plantilla de los centros públicos me pone los pelos de punta.

La arbitrariedad de los equipos directivos a la hora de seleccionar a las plantillas es el comienzo de la degradación moral y la pérdida de dignidad de los profesores. Además es la semilla de la mediocridad y de un mal rollo paralizante, que a la postre lleva a la peor de las ineficacias al sistema público de educacción. (¿Eso es lo que se pretende en el fondo?)

La evolución natural de las cosas es que todo jefe autoritario tiende a rodearse de mediocres sumisos. Una persona humillada deja de ser creativa.

Todo esto me recuerda a la historia jocosa:

En una oficina está el jefe contando un chiste y todos se ríen menos uno.

- ¿Usted por qué no se ríe, es que no lo ha entendido? - Pregunta el jefe.
- No señor. Es que yo soy fijo.

Anónimo dijo...

El comentario de Bernardo es genial. Totalmente de acuerdo

Anónimo dijo...

En el fondo Alicia Delibes y todos los que la siguen (que por desgracia son más de los que parecen) no creen en la ética de las personas y desconfían de la democracia.

¡¡Alicia Delibes es un peligro público!!

¡¡Socorro!!

Este comentario de Alicia Delibes está aclarndo el interés que han demostrado estos últimos años en manipular las elecciones de directores.

yolanda jb dijo...

Yo ya he vivido, en alguna medida, eso de que el equipo directivo pueda elegir a una parte del profesorado. En los centros denominados "de difícl desempeño" se podían dar comisiones de servicio con más fácilidad. Te podías encontrar de todo. Centros con un claustro con una creatividad y una iniciativa impresionante, en su mayoría gente en expectativa de primer destino o centros en lo que la obediencia y la sumisión a los proyectos directivos eran la línea general.

El primer caso lo considero una excepción y lo era también ese equipo directivo. Lo normal es lo que plantea Bernardo. Si los claustros se definieran por los criterios de empresa tendríamos la mediocridad asegurada. Por lo que parece estamos en ese camino.

Pero además hoy quería yo hablar de lo deprimente que es el trabajo de compensatoria que me ha tocado vivir este curso. Reunen en un mismo aula durante un montón de horas a la semana a chicos y chicas absolutamente desmotivadxs a los que se somete a tareas aburridas y repetitivas con el objetivo de que aprendan los rudimentos básicos de lengua y matemáticas. Mesas clavadas al suelo, tiza y pizarra y horas de caligrafía y tablas de multiplicar. ¿Qué ha pasado al final de curso? Han abandonado las clases el 70%. Y yo me pregunto: ¿Es así en todos los centros? ¿Sirven de algo los programas de compensatoria? ¿Tiene el profesorado de esta especialidad la voluntad y la capacidad de innovar y de transformar esta situación? ¿Es fácil y posible conseguir los objetivos cuando en estos grupos el modelo que se impone es el del alumnado con fracaso escolar crónico y sin ningún punto de referencia positivo que les anime? Yo me considero culpable de ser incapaz de aportar nada positivo a este tipo de agrupamientos. Si es por sacar a este alumnado del aula para que el resto pueda ir más rápido en las instrumentales que lo digan porque si no lo hacen nos estarán engañando a toda la comunidad educativa.

yolajb dijo...

Os dejo un enlace con un artículo sobre lo que hacen las administraciones cuando la dirección de un centro les resulta crítica y molesta. La peluca amarilla la tendríamos que llevar mucha gente más.

IES LAS NORIAS: Nuevo Expediente al Director... "the show must go on"

http://www.redires.net/?q=node/987