En este blog intentamos establecer una conexión entre los conceptos: educación, ciencia, ciudadanía, desarrollo comunitario, enriquecimiento cultural, crecimiento personal y cambio social

sábado, 21 de enero de 2017

De cómo el IFP Villaverde llegó a Orcasur y se convirtió en el IFP “Tierno Galván”

 













De cómo el IFP Villaverde llegó a Orcasur y se convirtió en el IFP “Tierno Galván”
 Por Ángel de la Llave


Avanzando en el proceso de remodelación de Orcasur, por fin, en el año 1984, después de un largo camino, se libera para equipamiento educativo el suelo de una parcela en el esquinazo dónde se junta la carretera Carabanchel-Villaverde (hoy Avenida de los Poblados) con la carretera de Andalucía y la avenida de Barreiros. Ese terreno lo ocupaban unos desguaces que, por cierto, eran del padre de Jesús Gil. Yo pienso que una cosa así sería imposible en los tiempos actuales. Ahora no sólo no se invierte en educación, sino que solo se mira la especulación inmobiliaria.

Es sorprendente que los políticos del momento reservasen la mejor parcela de un barrio, la mejor comunicada, para equipamiento educativo y no para un centro comercial o viviendas.

 En la remodelación de la zona la supresión de los desguaces era sólo un paso más. Aún habría que esperar hasta 1988 para que llegase el desmantelamiento completo del vecino poblado el “Rancho del Cordobés”, un grupo terrible de infraviviendas de población muy marginal y que estaba entre la avenida de Andalucía y la avenida de Barreiros.

Los años ochenta fueron momentos de gran expansión educativa. Se luchaba por extender la escolarización en todos los niveles y modalidades. En la década de los ochenta, sobre todo a partir de los pactos de la Moncloa, iban surgiendo por todos los lugares colegios e Institutos. Había muchos niños y jóvenes aún por escolarizar, incluso en las etapas básica. En esa época jóvenes maestros nos incorporábamos en masa a la tarea, llenos de entusiasmo. Sin duda los setenta y los ochenta son una etapa que cambió radicalmente el panorama educativo en España.

En 1984 se inicia la construcción de un nuevo Instituto de Formación Profesional en el solar de los desguaces. El proyecto, que originalmente se llama “Centro de Formación profesional Rancho del Cordobés” lo realiza el prestigioso arquitecto Francisco Rodríguez de Parterroyo. Para poner en funcionamiento el nuevo Instituto, en 1985, se traslada a las nuevas y flamantes instalaciones un modesto Instituto de Formación Profesional que funcionaba en la escuela de aprendices de la antigua fábrica de Boetticher y Navarro con el nombre de IFP Villaverde. El director que organizó el traslado y puso en funcionamiento el nuevo Instituto fue Sotero Allora. En 1986 se plantea buscar un nombre al Instituto, ya que no tenía mucho sentido seguir llamándose “Villaverde”. Se consideró que lo más adecuado para adoptar un nombre del Instituido era rendir homenaje a Enrique Tierno Galván, que fue el alcalde que impulsó las políticas urbanísticas que hicieron posible la construcción del Instituto. El cambio de nombre se produjo oficialmente por una orden ministerial de 20 de marzo de 1986.

A mi siempre me ha encantado y me parecido llena de significado la placa conmemorativa que está a la entrada del edificio principal del Instituto. En ella se puso la mítica frase del viejo Profesor: “Es menester”. Una frase que nos invita a cumplir con el deber y a hacer aquello a lo que estamos comprometidos. Pero no lo hace de una manera amenazante o autoritaria, dando una orden. La frase “Es menester” es un imperativo ético, reflexivo, amable, que no se impone, tal como era Enrique Tierno. 

ORCASUR 1972


 
 ORCASUR 1992
 


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