En este blog intentamos establecer una conexión entre los conceptos: educación, ciencia, ciudadanía, desarrollo comunitario, enriquecimiento cultural, crecimiento personal y cambio social

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domingo, 1 de septiembre de 2013

Lo que decía el "Libro Blanco de la Educación en España. 1969" justificando la supresión de las reválidas y la ORDEN de Evaluación continua de 1970


Hay dos tipos de estudiantes: malos y buenos. A los malos se les olvida lo aprendido cinco minutos antes del examen, a los buenos cinco minutos después
Patricia León Agustí.




Ya hemos hecho en EDUCACIÓN EN ORCASUR varios cometarios sobre el tema de las Reválidas
 En esta entrada aportamos como testimonio las páginas originales del "Libro Blanco de la Educación en España. Bases para una política educativa". Ministerio de Educación y Ciencia 1969.  

Tras las imágenes copiamos el texto con un subrayado propio.





114 En la práctica los contenidos de la Enseñanza Media constituyen una preparación para la Enseñanza Superior, como si todos sus alumnos hubieran de pasar a la Universidad. La estructura interna de su ciclo inferior deben tener en cuenta, asimismo, la posibilidad y aún la necesidad de que gran parte de sus alumnos ingresen en la vida profesional sin hacer estudios superiores, lo que debería imprimir a dicho ciclo un enfoque de enseñanza terminal, que debe reflejarse no tanto en las materias como en los métodos de enseñanza.

115 En la programación de la enseñanza se parte de la base irreal de que -un Plan uniforme puede servir para todos y cada uno de los grupos sociales, regionales y locales de la nación. No hay, por tanto, la conveniente flexibilidad, de lo que deriva un uniformismo y atonía que frenan el posible progreso pedagógico de los centros educativos. Los centros no tienen de hecho suficientes oportunidades de adaptar los Planes de estudio a sus propias peculiaridades, lo cual, aparte de restar eficacia al Plan en muchos casos, impide en otros tantos la experimentación de nuevas soluciones. Con un Plan rígido de estudios es inviable cualquier modalidad de investigación empírica en los centros.

116 El exceso de contenido de los planes en su conjunto y--de cada asignatura en particular, en relación con el número de horas semanales previstas para su desarrollo,impide en buena medida que en los centros puede llevarse a cabo una instrucción educativa : a) porque no se puede atender a todos los aspectos formativos de las materias, y b) porque no permite una didáctica activa y de proyección formativa de la personalidad del alumno, los alumnos por su parte, se encuentran sometidos a horarios exces - vos (clases y horas de estudio). Las consecuencias suelen ser, por lo general, bastante negativas: superficialidad en la adquisición de conocimientos; frustración ante metas con harta frecuencia inasequibles; poca intensida: en el trabajo.

117 Este planteamiento condiciona absolutamente el tipo de exámenes que se reducen a una mera comprobación de la cantidad de conocimientos poseída por cada alumno, olvidando los restantes aspectos perseguidos en la formación de éste. Así, se llega a medir los resultados educativos de un centro en porcentajes de aprobados y suspensos. La unidad de medida no puede ser más insuficiente.
Las características psicológicas propias de la edad de los alumnos determinan que el momento es inadecuado para realizar este tipo de prueba (inquietud de la pubertad; vida mental poco coherente; intereses extraescolares; disminución de la memoria; bloqueo afectivo; crisis de hábitos externos; inestabilidad extrema).
—    Las circunstancias que rodean el examen (Centro extraño); la sensación de jugarse 'el resultado de cuatro años y el «pate» en un examen influyen, en no pocos casos, en la realización del mismo, especialmente por ser una etapa del desarrollo caracterizado por la inestabilidad.
—    El factor «suerte» y el plazo inapelable marcado por la ley influyen en la decisión de muchos Centros a la hora de permitir el aprobad O de las asignaturas de cuarto curso y dar paso a las pruebas de Grado- Medio: alumnos dudosos o deficientes, por tener la edad necesaria o más edad, son aprobados en 4.° curso exclusivamente por no hacérles perder la oportunidad de examinarse de reválida, cuando quizá necesitaban una mayor madurez y preparación.
—    Una vez superadas las pruebas, enfrentan al alumno con una elección vocacional que no está en condiciones de hacer, por razón de la inmadurez propia de su edad, y que profesores o padres no deben hacer por cuenta del alumno (aparte de la extrema dificultad que para ellos supone, ya que es difícil prever lo más conveniente para alumnos de estas edades). Como consecuencia, analizando sólo la minoría de alumnos que eligen personalmente (y no son forzados por padres, amigos o ambiente), su elección suele hacerse según los criterios negativos y elementales del alumno: hace Ciencias porqueno le atraen el latín o el griego; o Letras porque no le gustan las Matemáticas. Por otra parte, los alumnos a estas edades no están en condiciones de valorar el significado de los estudios conocidos normalmente como «de Letras».
-- La tensión emocional producida por estas pruebas trae consigo otras dos consecuencias: por una parte, la falta de serenidad en el estudio de las asignaturas de 4.° curso, tan condicionadas a ese rendir cuentas a plazo fijo; por otra parte, una excesiva distensión, una vez superadas, a lo largo del 5.° curso, favorecida por-la programación —escasa en materias :.y en profundidad de las mismas— en comparación con las de los dos cursos siguientes.

119 En cuanto a las Pruebas de Grado Superior, la edad de los alumnos evita muchos de los inconvenientes de las de Grado Medio, y su carácter opcional y voluntario eliminan la tensión psicológica y de decisión. Sin embargo, juega todavía el papel de pie forzado para los alumnos que no terminan sus estudios en 6.° y aspiran a la enseñanza superior, desde el momento en que rompe la continuidad y el clima adecuado para su mación.

120 Respecto a las llamadas «pruebas de madurez» del Curso Preuniversitario, no cumplen los requisitos de un auténtico control del grado de formación general —de la personalidad y no sólo de la inteligencia— nivel necesario para pasar a la enseñanza superior. De hecho, es un examen, más, con tendencia a detectar tan sólo el hábito adquirido en la mecanim de resolver problemas y la memorización de los datos contenidos e- ti programas del Curso Preuniversitario, que, así, no es sino un curso del Bachillerato. Pero, además de ser un curso del Bachillerato con pruebas finales, existen las Pruebas de Madurez, que adolecen de les fectos enunciados.

121 La formación del profesorado está excesivamente polarizada en el nivel de conocimientos científicos y especializados, con el descuide. otros aspectos fundamentales: capacidad de comunicación; conocimiento de los alumnos, de los grupos y de las técnicas docentes más adec
Hasta el momento, para un gran porcentaje de licenciados universitarks única formación es la académica, recibida en la Facultad correspondí

122 La introducción del Certificado de Aptitud Pedagógica (CAP) constituye un avance. Sin embargo, el compaginar los estudios académicos de especialidad con el curso de Formación del Profesorado lleva consigo inconvenientes importantes. Entre otros, pueden señalarse: en el ciclo se producen interferencias prácticas entre el estudio de ambos estudios con detrimento del pedagógico (exámenes; mucha materia de estudio el segundo ciclo del CAP lleva un tiempo excesivo en relación con la posibilidad real de prácticas que se les ofrece en los Institutos. Sería necesario un período de al menos un trimestre de incorporación a la actividad de un Centro educativo en todas las facetas. No puede olvidarse, por otra parte, la existencia de restricciones de tipo económico, que impiden nombrar un número suficiente de tutores.

123 En los Centros estatales, la selección de catedráticos y agregados se realiza en virtud de criterios excesivamente polarizados en el dominio de la especialidad académica correspondiente. El CAP no tiene, de hecho ninguna influencia a la hora de seleccionar candidatos para el profesorado.

El desarrollo de estas ideas pedagógicas fue la ORDEN de 16 de noviembre de 1970, sobre evaluación continua del rendimiento académico de los aluumnos

 Que puedes leer aquí: Orden de evaluación continua de 1970. Hay muchas ideas que después de 43 años suenan a nuevas



lunes, 8 de julio de 2013

El sistema educativo español traumatizado por los exámenes


Como el camino que llevamos en Educación es el de volver a los años sesenta. Toman un interés, más que el historico, los análisis de la educación española de aquella la época. Últimamente he leído un libro interesantísimo que encontré en una librería de saldo. "La enseñanza en España" Colección EBRO. 1969.
Es un librito editado en Francia. (La colección EBRO era próxima al PCE). Los autores son profesores que no firman con sus nombres para evitar represalias. Compartiré con vosotros, poco a poco, algunas perlas.

La lectura de este libro me ha sugerido el siguiente comentario que comparto con vosotros


EL SITEMA EDUCATIVO ESPAÑOL ESTÁ TRUMATIZADO POR “LOS EXÁMENES”

Uno de los lastres de la Enseñanza Pública española es la obsesión por los exámenes. A pesar de que se han cambiado las condiciones y las leyes, la tradición  del “profesor-examinador” pesa como una losa en las mentes de los profesores. El sistema educativo español está traumatizado, aún hoy en día, por un largo periodo obsesivo. Ya va siendo hora de sacudirse el trauma.

Durante muchos, muchos, años los profesores de la enseñanza pública tenían por misión poner exámenes.  Así los alumnos, y la sociedad española en general, entendían que la educación eran las actividades para preparar exámenes de ingreso y exámenes de reválida. 


 Víctor Gracía Hoz en su libro “La Educación en España del siglo XX” analizaba muy bien esta situación en un capítulo titulado La psicosis nacional por los exámenes
quue puedes leer en EDUCACIÓN EN ORCASUR:

http://educacion-orcasur.blogspot.com.es/2012/08/para-ganar-en-perspectiva-en-la.html

Durante muchos años, en el Bachillerato eran abundantes los “alumnos libres”. Alumnos que no podían asistir a los Institutos (los pocos que había) y que cursaban sus estudios en “academias de piso”. Este tipo de alumnos iban al Instituto una vez al año a examinarse. Esto era frecuente por la complicación de los desplazamientos en las ciudades y, más aún en el medio rural.
Por ejemplo,  en el curso 1965_66, la distribución del alumnado de bachillerato (según el Libro Blanco de la Educación) era así:

Alumnos oficiales, 179.487
Alumnos colegiados: 366.807
Alumnos libres: 287.996

(Los alumnos colegiados cursaban estudios centros homologados, generalmente religiosos y acudían a los Institutos a hacer las reválidas de grado y los exámenes de ingreso. Los alumnos libres, estudiaban en casa o en "academias de piso" y debía ir a examinarse de todas las materias de cada curso al Instituto).

Esta situación se ha mantenido hasta los años ochenta. Aquí puedo yo mismo aportar mi testimonio personal. Cuando niño, en los años sesenta, yo estudiaba en regimen de enseñanza colegiada, pero acudía al Instituto San Isidro a hacer las reválidas. Más tarde, mi primer trabajo de profesor lo tuve en 1977. Cuando era estudiante de licenciatura (sin cualificación alguna para ser profesor de nada) dedicaba algunas tardes a ir a una escuela de una cooperativa de maestros que estaba en los bajos de un edificio del barrio del Pilar. Mi misión era  preparar la asignatura de Inglés a chicos que iban a examinarse "por libre" a un Instituto que estaba en la prolongación de General Mola (ahora Príncipe de Vergara). El desplazamiento del barrio del Pilar hasta el Instituto en aquella épòca era una complicada combinación de camioneta, metro y autobús.

Para hacerse una idea de la hipertrofia que suponía examinar a todos estos alumnos libres voy a dar unos datos de 1965. En aquella época había en Madrid 32.046 alumnos libres. Que se examinaban repartiéndose así :

Instituto “Cardenal Cisneros” examinó a 10.333. El “Ramiro de Maeztu” a 4.4575. El “Beatriz Galindo”  a 5.116. El “Isabel La Católica” a  2.554 El  resto de alumnos, se repartía en cantidades menores.”

¿Os imagináis que un claustro actual  como el del “Cisneros” tuviese que examinar: a sus propios alumnos, a los alumnos de 4º y 6º de bachillerato que hacían las reválidas (todos: oficiales, colegiados y libres) y además ¡todos los años! a más de 10.000 alumnos libres, en junio y en septiembre de todas las asignaturas?

No es de extrañar que el sistema haya resultado traumatizado por semejante experiencia.

Creo que los nuevos profesores deberíamos ganar en perspectiva y ver que no hay porqué repetir lo que han hecho con nosotros.

Copio aquí textualmete dos párrafos del libro citado arriba:
“Las consecuencias negativas del sistema [de reválidas] son gravísimas para el niño porque rebasan con mucho el aspecto académico para afectar la esencia misma de su formación humana: la ciencia, la cultura, las adquisiciones más costosas y nobles del saber humano le son mostradas en una perspectiva completamente deformada, como fuente de angustia y no de enriquecimiento, lo que dejará en él una huella decisiva . El amor a la verdad, los hábitos de reflexión y análisis no sólo no se fomentan sino que se evitan como contraproducentes.
Y sobre todo se le inicia, en su más temprana infancia, a la picaresca y al truco, a la hipervaloración de la suerte sobre el esfuerzo, en una palabra a la inmoralidad , le enseña a adaptarse a la injusticia  y vivirla como un fenómeno natural”
 “El sistema [de las alumnos libre] hace que los profesores no puedan funcionar realmente como tales, sino como personas que ayudan a preparar un examen. Ni el centro, ni los profesores pueden asumir función educadora alguna. Ni siquiera enfocar didácticamente las materias que explican de un modo mínimamente creador, pues la facultad de juzgar los resultados les está enajenada. Pueden enseñar, pero no calificar, es decir no pueden enseñar realmente. Pueden sólo amoldarse a los diversos tipos de examen del centro oficial donde están matriculados


Voy a copiar aquí lo que opinaba el Doctor Gregorio Marañón en Efemérides y Comentarios, página 61

Insensatez de los exámenes.


Habría que añadir algunas razones acerca de la insensatez del examen como prueba del aprovechamiento de los alumnos, invención singular, una de las más antiguas de la mente humana, y, a pesar de ser una de las más absurdas, intangible como si fuera un dogma.

El examen nada prueba, como no sea la capacidad de reaccionar el estudiante —¡muchas veces todavía un niño!— ante el azar. Pocas cosas más grotescas nos ofrece la vida que el que después de varios meses de convivencia entre el maestro y los discípulos, el maestro, para juzgar al discípulo, le haga contestar, durante algunos minutos, transidos de emoción, a unas preguntas dictadas por la suerte o por el arbitrio del examinador. El examen no puede informar de la formación intelectual del estudiante, ni mucho menos de lo que más importa: de su vocación y de su capacidad moral.

Todo esto, que es sólo visión rápida de muchas cosas que habría que decir con detenimiento, parecerá exageración a unos, a otros utopía. Pero no es sino una realidad que está viva dentro de cada uno, aunque escondida en esos estratos de la conciencia, donde la costumbre del error echa un manto sobre el error mismo. Nada absurdo  es, sin embargo, eterno. Y no pasará mucho tiempo sin que se emprenda la gran tarea de la reforma, de raíz, de la enseñanza, como garantía de una civilización menos precaria que la de ahora. Yo llevo tantos años con la preocupación de enseñar, tan clavada en mi espíritu, por encima de todas las otras preocupaciones, que si no lo creyese así, me parecería haber perdido lo único bueno de mi vida.


Para completar el panorama histórico de lo que han sido los estudios de bachillerato en España os recomiendo este excelente artículo de Patricio de Blas, puublicado en 2011 en nº 17 de revista del Consejo Escolar del Estado: El Bachilerto en busca de su identidad




¿NOS ESTAMOS CARGANDO LA CIENCIA CON "MUNDO-EXAMEN"?

Santiago Ramón y Cajal escribió un libro fabuloso: "Reglas y consejos a los investigadores científicos. Los tónicos de la voluntad"

Santiago ramón y Cajal viene a decir que la investigación científica consiste en estar pensando mucho tiempo sobre la misma cosa.

NOS ESTAMOS CARGANDO LA CIENCIA
Cuando en "Mundo examen" les decimos a los chicos cosas como:

1) No estudies problemas laboriosos. En un examen no te los pueden poner porque no da tiempo.
2) Si no sabes una pregunta pasa a otra. No pierdas el tiempo dándole vueltas.
3) No repases. No repienses. Es preferible hacer lo más que puedas aunque esté regular o imcompleto.
4) Estudia para los globales. No profundices. No amplíes. Aprende sólo un poquito de cada cosa, siempre por encima.
5) No leas los libros completos, solo los resúmense. No deduzcas las fórmulas, solo aplícalas. No profundices. No hagas experimentos. Cuando tengas dudas no preguntes,.... o mejor no te plantees dudas.
6) Tú memoriza la fórmula y aplícala aunque no la entiendas.
7) Las demostraciones no entran.
8) Los experimentos no entran.


Cuando veo a los chicos correr como pollos sin cabeza intentando memorizar unos apuntes, les digo: "¿Os imagináis a Don Santiago Ramón y Cajal, todo angustiado, hasta las orejas de Redbull, corriendo con el microscopio de un lado para otro?" Yo me lo imagino tranquilo, sentado en una mesa mirando con paciencia por el microscopio y rodeado de papeles y libros."



En EDUCACIÓN EN ORCASUR:

lunes, 1 de octubre de 2012

La mercancía averiada de las reválidas. Evitemos que la educación se queme en la pira de las reválidas


Empiezo con una cita del ilustre matemático Pedro Puig Adam (1951)

Es muy difícil ser buen educador y buen preparador a un tiempo. Admitido que el prestigio de los Centros de enseñanza esté involucrado al éxito de sus alumnos en ciertos exámenes; los profesores de los mismos tenderán fatalmente a fabricar con la materia prima de su alumnado un producto artificial adecuado a las mencionadas pruebas, sacrificando si es preciso los valores auténticamente formativos y aun la salud física y mental del alumno, quizás sin darse cuenta de ello.”
Pedro Puig Adam
Fuente: Valor formativo de las Matemáticas en la segunda enseñanza. Pedro Puig Adam

No hay que dejar de leer este artículo de José Gimeno Sacristán:
Muy nteresante artículo de Rafael Feito:
Artículo de El País:

ESPERO QUE LOS PROFESORES  JAMÁS COMPREN LA MERCANCÍA AVERIADA DE LAS REVÁLIDAS. (aunque muchos no lo tienen claro)

EVITEMOS QUE LA EDUCACIÓN SE QUEME EN LA PIRA DE LAS REVÁLIDAS

Si nos fijamos en el ejemplo de USA, la competencia entre centros y las pruebas standarizadas ha traído la cultura de las TRAMPAS y de la insolidaridad (que NO la cultura del esfuerzo)

http://edition.cnn.com/2011/OPINION/07/13/jackson.schools.cheating/index.html


También han traído el deterioro de la formación del profesorado y el empobrecimiento de la enseñanza de las Matemáticas y la Ciencia

http://www.ams.org/notices/201306/rnoti-p763.pdf

Lo dice el New York Times: La obsesión por los exámenes es un problema:

 

El nuevo plan OBAMA: Tda la culpa es de los maestros...
http://www.elconfidencial.com/mundo/2014-05-21/el-plan-de-obama-para-arreglar-la-educacion-publica-exigir-mas-a-los-profesores_133744/


Las reválidas hechas por “especialistas” de la LOMCE son igual a:


Lo que nos traen las reválidas:

a) Bienvenidos los negocios de las empresas de evaluación y tratamiento de datos.
b) Bienvenidas las academias cutres para preparar exámenes. Centros avariciosos y corruptos .
c) Bienvenidas las reclamaciones de las “familias-clientes” descontentas con los resultados. (mi niño estaba enfermo, hubo una desgracia familiar, los profesores eran malos, estabamos mal informados, ....)
d) Bienvenidas las trampas generalizadas:  En los exámenes, en el maquillaje de los resultados, en la admisión de alumnos,…
e) Bienvenidos los rankin  patateros de centros basados sólo en los resultados de las pruebas y no en sus valores éticos y pedagógicos.
f) Bienvenida la ruptura del sistema educativo en dos redes: Una red, la de los colegios buenos que tienen buenos resultados y preparan para el acceso a buenas universidades (que según la LOMCE pueden poner criterios propios),  y otra red, la de los centros basura, que no conducen a nada más que a ser mano de obra barata y sometida y cualificaciones de bajo nivel.
g) Bienvenida la hostilidad hacia los alumnos con dificultades. Ya que supuestamente son ellos  los responsables de bajar la posición de los rankins.
h) Bienvenida la segregación temprana de los alumnos y el efecto Pygmalion.
i) Bienvenida la competitividad. Unos contra otros: codazos y zancadillas. Peloteo miserable para conseguir favores y mejorar en los rankin.
j) Bienvenidos los escándalos por corruptelas, filtraciones, denuncias, contenidos polémicos en los exámenes, ...
k) Bienvenidas las broncas insalvalbles por las competencias de las comunidades autonomas en materia de revalidas. (¿Os imagináis en el País Vasco o Cataluña el boicot a la "reválida española"). Empezará a haber polémicas sobre si en un sitio las reválidas son más fáciles que en otros.... Un lío monumental.
l) Bienvenida la psicosis (histeria, frustración, ansiedad),por los exámenes a todos los niveles. No va haber quien se aguante.
m) Bienvenidos niños hiepermedicados para aumentar su concentración. Niños adictos al redbull y a los estimulantes.
m) Bienvenida la tristeza, la frustración, la rabia. 


Lo que nos quitan:

j) Adiós a la innovación educativa. Los profesores innovadores serán perseguidos y acusasos de distraer la adecuada preparación de los exámenes.
k) Adiós a todo aquello que no entra en el examen (expresión oral. asignaturas “marías”, leer libros enteros, ver películas, buscar información, la observación de la naturaleza o el arte, el trabajo laborioso, la creatividad, la búsqueda de un conocimiento propio, investigar,  las nuevas tecnologías, las demostraciones en matemáticas, el trabajo por proyectos…)
l) Adiós a la educación integral, la educación en valores, el fomento de la convivencia y la cohesión social en la escuela.
m) Adiós a la integración y a los programas de compensación educativa.
n) Adiós a la escuela como comunidad educadora y a la implicación de la escuela con los fines sociales, culturales y civicos, adiós a su contribución al desarrollo comunitario.
ñ) Adiós a la educación emocional.
o) Adiós a la enseñanza de la ciencia y la tecnología, basada en la investigación, la resolución de problemas y el desarrollo de proyectos.
p) Adiós al arte y la creatividad (cosas como el teatro, la creación literaria, la expresión plástica y visual,... no caben en un examen).
q) Adiós al deporte, a la naturaleza, a las excursiones, a los juegos ....
r) Adiós a la cooperación entre compañeros, entre centros, entre familias.

O sea .... Son inviables, inútiles y perversas, 


Exámenes en Tailandia usando un sombrero anti copia



En la RED

Muy interesante es el post de Ángel SabÍn. Nos pone de manifiesto como volvemos a esxperiencias pedagógica que ya superamos hace más de 40 años.

 


"Se pretende convertir la escuela en una empresa que tiene por objeto final el rendimiento. Esto se convertiría en una trampa mortal para los desheredados de la tierra."
Paulo Freire. La pedagogía de la esperanza

Stop LeyWERT tiene un video estupendo sobre el tema de la obsesión por las reválidas.





En EDUCACIÓN EN ORCASUR ya hemos dedicado varias entradas a este tema:

viernes, 31 de agosto de 2012

"Al cincuenta por ciento", un artículo de Miguel Ángel Santos Gueerra sobre las "reválidas"





Siempre es una delicia leer los artículos de Miguel Angel Santos Guerra. Textos dulces sobre educación, que amablemente sugieren ideas y despiertan emociones. (Ver El adarve).

En los momentos más oscuros siempre recurro a este librito, que recopila artiículos de prensa.

La pedagogía contra Frankenstein. Y otros textos frente al desaliento educativo
Miguel Ángel Santos Guerra
Editorial Garó. 2008

La insistencia de los neoliberales (y de Wert) en las reválidas, las pruebas estandarizadas y los rendimientos, no es inocente. Para una reflexión sencilla sobre el sentido de las, mal llamadas, "evaluaciones de diagnóstico", y que no son más que incentivos a la segregación, traigo aquí este artículo de Miguel Angel Santos Guerra, publicado en La opinión el 21 de octubre de 2006.



Al 50 por ciento

En una democracia es una necesidad indiscutible saber cómo funcionan las escuelas. Es preciso exigir a los docentes el cumplimiento concienzudo de sus obligaciones educativas, dada la enorme responsabilidad que tienen. Y es imprescindible que exista un proceso de responsabilización social en el que las instituciones den cuenta de su trabajo a la sociedad a la que sirven. Vaya esto por delante para que nadie piense que estoy en contra de la evaluación del sistema educativo y del trabajo de los profesionales de la educación.

Se acaban de realizar en Andalucía las pruebas de diagnóstico general de nuestro sistema educativo, siguiendo directivas comunitarias y según prescribe la LOE en sus artículos 21, 29 y 141.1. Unas pruebas aplicadas en 5.° curso de primaria y 3.° de secundaria obligatoria, que solamente miden los resultados (no los procesos de aprendizaje) de los conocimientos adquiridos por los alumnos y alumnas en matemáticas y en lengua. Como si no hubiese más objetivos en la escuela. Como si el currículo se cerrase en estas dos materias. Habría que incorporar a la evaluación (ahora o en evaluaciones sucesivas) otras dimensiones del currículo. Qué sucede con la educación física, o con la educación para la paz, o con los programas de coeducación...? Lo que no se evalúa, acaba devaluándose. Si PISA evaluase la adquisición de valores y de actitudes solidarias, otro gallo nos cantaría.

La pregunta fundamental que ha de hacerse ante cualquier evaluación es su finalidad. Qué es lo que se pretende al hacerla? Se me dirá que la finalidad aparece en la misma denominación: se pretende hacer un diagnóstico. ¿Un diagnóstico para quién?, ¿un diagnóstico para qué? Si es para la administración ya se puede decir previamente cómo podría la administración mejorar las condiciones de trabajo de los docentes. Si para los profesores, ya saben éstos muy bien qué nivel tienen sus alumnos y qué se debe hacer para mejorar. Si el destinatario es la sociedad, bastaría con hacer públicos los resultados de las pruebas esperando que esa información provocase automáticamente la mejora. La ley dice que estas pruebas de diagnóstico tendrán un «carácter formativo y orientador». Eso es magnífico. Pero no lo tienen por el solo hecho de decirlo. Hay que realizar las pruebas de manera que puedan realmente ser formativas. Hay que explicar, preparar, aplicar de forma razonable, devolver la información bien matizada, evitar efectos secundarios, eliminar comparaciones gratuitas e injustas...

El que las pruebas sean estandarizadas nos dice también algo sobre las pretensiones. Se busca efectuar una comparación. Pero, ¿se pueden comparar dos realidades incomparables? La comparación, para ser precisa, debería contrastar realidades similares. Me temo que los resultados de estas pruebas, manipulados por la prensa y por la derecha, vayan en detrimento de la escuela pública. Los padres, obnubilados por el señuelo de los resultados acabarán diciendo que las escuelas privadas obtienen mejores resultados y que son de mejor calidad que las públicas. Sin hacer explícita la trampa de que las condiciones de partida de los alumnos y alumnas son muy diferentes.

Hay experiencias magníficas, comprometidas con aquellos a quienes Paulo Freire llamaba los “desheredados de la tierra”, que quizás no queden muy bien parados en una evaluación de diagnóstico que aplica pruebas estandarizadas. Pero en esas escuelas se trabaja mucho y se trabaja bien. No me opongo a una evaluación exigente, me opongo a una evaluación tramposa. A muchas de las escuelas que ocupen los primeros lugares en el ranking habría que preguntarles dónde van a estudiar aquellos alumnos que tienen malas condiciones de partida, escasas expectativas, fracaso continuado y ninguna ayuda en la familia. ¿Qué hacemos con ellos? ¿Quién les echa una mano?

El principal problema reside en que al haber número en el tratamiento de los resultados, se piensa que indiscutiblemente hay ciencia. Y que la ciencia es incontrovertible. No. No siempre que hay número hay rigor. Los datos, sometidos a tortura, acaban confesando lo que quiere quien los maneja.

Un vendedor de hamburguesas de pollo recibe una inspección y, al analizar las carnes descubren los inspectores que hay en ellas importantes cantidades de otras carnes. Le preguntan al vendedor:
—¿Con qué carnes hace usted las hamburguesas?
—Con carne de pollo, aunque mezclo con otras carnes -contesta el vendedor.
—¿Con qué otras carnes? -inquiere un inspector.
—Con carne de caballo -responde el dueño del negocio. —Y, ¿en qué proporción hace las mezclas? -pregunta el inspector.
—A un cincuenta por ciento. Por cada pollo, un caballo.

En los números se pueden encerrar trampas mortales. Un individuo que no sabía nadar se ahogó al atravesar un río del que le dijeron que tenía 80 centímetros de promedio de profundidad.
Familias, profesorado, alumnado y ciudadanos en general debemos saber a qué llamamos una escuela de calidad. Los números están llenos de trampas. Se dice que los números cantan. Yo añadiría que los números desafinan. ¿Por qué dicen los padres y las madres que una escuela es de calidad? Sólo por los resultados? Juntemos en una escuela a hijos de familias que saben hablar inglés, que tienen dinero para mandarlos a Inglaterra, para pagar un profesor particular, un lugar cómodo y ordenado para estudiar y, sobre todo, la convicción de la importancia de los idiomas para desenvolverse en la vida. Congreguemos en otra a los alumnos que carecen de estas condiciones. Apliquemos luego unas pruebas estandarizadas para evaluar los rendimientos del aprendizaje del inglés. Sería justo decir que la primera es una mejor escuela porque sus alumnos obtienen mejores resultados? Sería lógico decir que es de calidad si practica para hacer la selección el racismo, la xenofobia, la insensibilidad y el elitismo?

En el C.P. «Cervantes» de la ciudad alicantina de Buñol viví una experiencia aleccionadora. La comunidad educativa en pleno se negó a realizar las pruebas de diagnóstico amparándose en una argumentación sólida, que explicitaron en un documento enviado a las autoridades educativas. Si la evaluación debe servir para mejorar, decían, si ha de ser democrática, si ha de estar consensuada, si ha de ser cualitativa y procesual, si debe estar contextualizada... qué vamos a hacer esta evaluación que no tiene ninguna de estas características? Nadie rebatió sus argumentos. Se les conminó a obedecer, se les amenazó y se les impuso por la fuerza la ley.
No es ésta una llamada a la rebelión sino a la reflexión. No es una llamada a la indolencia sino al compromiso. No es una llamada a la ceguera sino a la lucidez. No se trata de hacer evaluaciones sin ton ni son, sino de hacer aquellas evaluaciones que nos ayuden a comprender y a mejorar lo que hacemos.

(La Opinión, 21 de octubre de 2006)


En EDUCACIÓN EN ORCASUR:

viernes, 3 de agosto de 2012

La psicosis nacional por los exámenes. Para ganar en perspectiva en la polémica de las reválidas. Historia de la enseñanaza media en España



Las propuestas de reforma educativa de Wert tienen uno de sus puntos clave en la preocupación por recuperar las "reválidas" y los exámenes de "ingreso". Así que no es un tema menor refloxionar sobre la psicosis nacional por los exámenes, y los efectos que tienen las pruebas de grado en los métodos de estudio y la organización de las enseñanzas primaria y media. Esta obsesión por los exámenes ha tenido un significado importante en la historia del sistema educativo español. 

Aportamos, pues, al debate un texto entresacado del libro LA EDUCACIÓN EN LA ESPAÑA DEL SIGLO XX, del que es autor D. Víctor García Hoz, publicado por la Editorial Rialp en 1980. En unas cuantas páginas el autor da un repaso a la evolución de la Enseñanza media en las reformas educativas habidas en España en el pasado siglo.

El capítulo 3 del libro se titula: "El bachillerato. Extensión y declive de la Educación Secundaria". De ese capítulo he entresacado los cuatro últimos epígrafes que se refieren a la etapa posterior a la Guerrra Civil. 


En la narración de la historia de la educación secundaria en la España del siglo XX  hay una constante: la psicosis por los exámenes. Obsesión paralizante, que solamenete se resolvió parcialmente a  partir de la LGE-70 y la introducción de los conceptos de Enseñanza personalizada y Evaluación continua.

Como muestra, veamos algunos párrafos seleccionados en los que se refieren a los efectos del sistema de exámenes.

Paradójicamente, intentando salvar la excesiva preocupación por los exámenes se creó en realidad lo que pudiera llamarse una psicosis nacional de exámenes, ya que el mayor número de fracasos se acumulaba al final del Bachillerato cuando tenía precisamente una mayor repercusión familiar y social. Los exámenes de Estado se convirtieron en una especie de obstáculo que tenía que salvar el estudiante y en el cual se «jugaba» la validez de los estudios realizados durante siete años, por lo que su realización era esperada con un nerviosismo y ansiedad singulares. Por otra parte, pretendiendo también este plan evitar «una preparación memorística dedicada exclusivamente a salvar estos exámenes parciales» (se refiere a los exámenes por asignaturas), las condiciones en que los exámenes totales habían de realizarse contribuyeron también a reforzar la preparación memorística. Esta paradójica consecuencia obedeció a dos causas. En primer lugar, a la misma técnica docente y de aprendizaje, que seguía estando proyectada sobre la memorización de un libro de texto y la contestación a determinadas preguntas en los exámenes de conjunto. Una experiencia vivida por los que constituían estos tribunales, profesores de Universidad, era la de que cuando se planteaban cuestiones generales en las que hacía falta manifestar un criterio propio, la mayoría de los estudiantes fracasaban; para que el fracaso no se hiciera demasiado extenso, los jueces de los tribunales habían de acudir a preguntas concretas con-tenidas en libros de texto y programas y cuya contestación era más fácil para los estudiantes porque habían memorizado estas res-puestas previamente. Otra causa fue las mismas condiciones en que los exámenes se realizaban. En general, las normas emanadas del Ministerio para la realización de los exámenes eran aceptables, tenían sentido pedagógico. Pero acontecía que el número enorme de estudiantes que acudían a estas pruebas finales obligaban a hacer los exámenes con excesiva rapidez, por lo cual los jueces no tenían otro remedio que hacer preguntas que exigieran contestaciones rápidas y cortas, es decir, preguntas cuya contestación era una repetición memorística de algo que se había aprendido en un libro de texto o que se había escuchado en una explicación.
[...]
 Véase, lo significativo de la siguiente anécdota. Para evitar que los tribunales demorasen demasiado la publicación de las notas obtenidas por los que se presentaban a los Exámenes de Estado, en cierto año el Minis-terio de Educación dispuso que las calificaciones habrían de publicarse dentro del plazo de cuarenta y ocho horas contando a partir de la terminación del examen. Esto obligó a realizar los exámenes a un ritmo que sin exageración puede llamarse vertiginoso. Los jueces de un tribunal hicieron el cálculo del tiempo de que podría disponer cada miembro para el examen oral de cada estudiante y resultó que era de dos minutos y medio. Se comentaba al mismo tiempo la escasez de retribución que los miembros del tribunal recibían por su agotador trabajo y terminó comentando uno de ellos: «Tenemos que examinar a muchos alumnos, disponemos de muy poco tiempo, nos pagan muy poco; con los alumnos tartamudos perdemos dinero.”
 [...]
 
 Alguien dijo que con este plan el Examen de Estado había desaparecido para quedar establecido el «estado de examen». Porque, efectivamente, una psicosis de examen se iba a apoderar de toda la clase media y de una buena parte de la clase popular afincada en las grandes poblaciones.
[...]

He mencionado los exámenes. Parece como si los legisladores estuvieran preocupados únicamente por el modo de realizar los exámenes, como si lo demás no importara nada. Claro está que las formas de evaluación, concretamente los exámenes, condicionan y casi determinan la organización de las actividades y la utilización de unas u otras técnicas docentes. En España, la sucesiva legislación sobre exámenes, yendo toda ella, según sus autores, a suprimir la enseñanza memorística, lo que hicieron fue irla reforzando progresivamente. A pesar de todo, podemos sentirnos optimistas una vez más, pensando que el estímulo hacia la evaluación continua, iniciada a raíz de la Ley de 1970, y la aceptación de la promoción natural, facilite la introducción de contenidos y técnicas de enseñanza y aprendizaje que sean en verdad elementos de formación personal para los estudiantes.

 Por cierto, creo que D. Víctor García Hoz no es sospechoso de ser un peligroso socialista revolucionario o un innovador sin fundamento.



En EDUCACIÓN EN ORCASUR:


jueves, 29 de marzo de 2012

Artículos de Alejandro Tiana, en ESCUELA


[Alejandro Tiana: Catedrático de Historia de la Educación en la UNED, Director General del Centro de Altos Estudios Universitarios de la OEI y ex-Secretario Genertal de Educación]


Aquí os presento una colección de estupendos artículos de Alejandro Tiana Ferrer, publicados en ESCUELA a lo largo de este curso En ellos Alejandro Tiana analiza los puntos clave para un debate educativo bien fundamentado


  • Por un debate público bien informado
  • ¿Qué excelencia?
  • ¿Quién elige (y quién sale perdiendo)?
  • ¿Cuál es el valor de la repetición?
  • ¿Juntos o separados?
  • ¿Es el mercado la solución?
  • ¿Competir para mejorar?
  • ¿Es más eficaz la escuela privada?
  • ¿Debe considerarse la educación un servicio público?
  • ¿Adónde va la política educativa?

Sinceramente, creo que hacia dónde vamos debería ser  el punto fundamental de debate educativo. Pues lo importante de los caminos es a dónde llevan, como queda muy bien reflejado en el genial dioálogo entre Alicia y el Gato. 

"- Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?
 
- Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar - dijo el Gato."

 Alicia en el País de la Maravillas.
 Lewis Carroll


Columnas Escuela 2011-2012

Aprovecho esta entrada para recomendaros el periódico ESCUELA


Algunas entradas de EDUCACIÓN EN ORCASUR están dedicadas a este mismo tema.




En EDUCACIÓN EN ORCASUR:



lunes, 16 de enero de 2012

Un ejemplo de los efectos de las políticas neoliberales en la educación de Estados Unidos

Aquí podéis ver un trozo de un episodio de la serie "The Clooser", en el que se refleja la situación de una Escuela pública en los suburbios de Los Ángeles. El nuevo director del Instituto, agobiado por la presión de las notas en exámenes externos, tipo CDI, toma medidas drásticas contra los alumnos más atrasados y los profesores que los atienden.  Según el programa "No child left behind" los resultados medios  de los centros son utilizados para financiar los Institutos y contratar a profesores.

La historia que se cuenta  en el episodio es la siguiente:  Aparece asesinado el director de un Instituto. La razón es que quería cerrar la actividad de fútbol, echar a los alumnos con más dificultades y trasladar al entrenador que los atendía. Todo esto lo hacía porque los fondos de financiación estaban en función en los resultados en los exámenes.  No os cuento quien es el asesino por si veis el episodio

martes, 27 de diciembre de 2011

La Consejería de Educación publica en su página oficial los resultados de las pruebas CDI de 6º de Primaria

AL GRITO DE "SÁLVESE QUIÉN PUEDA" SE AHOGARON TODOS. El ROTO



La Consejería de educación y empleo ha publicado en su página web oficial los resultados de las pruebas CDI de 6º de Primaria de los últimos cuatro años: AQUÍ
(Hasta ahora no se habían atrevido a publicarlo oficalmente porque estas clasificaciones de centros incumplen el artículo 144.3 de la LOE). Esto interpreto que es muy sintomático de los que nos espera en Educación.

La hoja de ruta de los ultraliberales americanos

Cada vez está más claro que en la Comunidad de Madrid la hoja de ruta en política educativa es la marcada por los "ultraliberales" americanos en el programa NCLB. Basta leer las primeras páginas del informe de FEDEA (el "think tank" de los economistas neoliberales) para darse cuenta de que vamos paso a paso.


Es por esta razón por la que es muy necasario hacer una crítica solvente y de fondo a las políticas educativas basadas en la competitividad entre centros. Además de destacar, con datos, los efectos devastadores que producen en la eficacia del sistema educativo tanto en calidad como en equidad.


¿Cuál es la intencionalidad de las pruebas CDI?


La ruptura de la unidad del sistema educativo y una política de incentivos basados en los resultados en reválidas ridículas tiene unas consecuencias negativas tanto en la calidad como en la equidad del sistema educativo. Así lo confirman los informes PISA y las evaluaciones de la experiencia americana de "No child left behind". Por no decir, lo que supone de pérdida de la dignidad de los educadores reducidos a trabajadores sin iniciativas, meros preparadores de exámenes ridículos (como las academias de piso). También se resiente el valor ético de la acción educativa de los centros escolares y del sistema educativo en su conjunto al converttirse en una competición insolidaria con el único criterio del "sálvese el que pueda"

Los centros ecolares no deben consentir en convertirse en agentes de selección social. Su misión es mucho más elevada: ser un referente cultutral  y moral, ser innovadores en la didáctica, ser promotores de la cohesión social y garantes de la igualdad de oportunidades.

¿Qué incentivan y qué desincentivan las pruebas CDI?

Imaginad el efecto que tendría sobre el sistema de salud si a los médicos sólo se les valorase por los niveles de colesterol de sus pacientes. Los médicos se especializarían en tratar hipocondriacos. Cuando llegase un infartado a un hospital, en vez de correr en su auxilio y movilizar todos los recursos para salvarle la vida, habría un escaqueo general. Imaginad el efecto sobre la Educación de los incentivos basados en resultados y la competencia entre centros. ¿A que van contra el sentido común?

Se está incentivando: a) Las trampas, b) la hostilidad hacia los alumnos con dificultades, c) la selección temprana en la escolarización, d) la estigmatización de alumnos y de centros. 
e) Una metodología del aprendizaje memorístico y pobre, basado en la preparación de pruebas, dejando al margen otras muchas cosas como el aprendizaje no formal, el aprendizaje cooperativo, el trabajo por proyectos, etc, 

Se incentiva todo tipo de trampas en la escolarización en la clasificación de los niños en modalidades de escolaridad para excluirlos de una escolarización normalizada para que así queden al margen de la prueba. En definitiva: la exclusión.


Se está incentivando, también, una competencia malsana de unos centros con otros, en vez de favorecer su cooperación. Se está motivando una sumisión acrítica a los que diseñan las pruebas y las manejan.

Por contra, se está desincentivando la innovación educativa y la puesta en marcha de programas de "Éxito para todos". Políticas que existe y que según PISA y otros estudios empíricos dan buenos resultados.



Dedicaremos unas líneas para señalar lo ridículas que son técnicamente hablando estas clasificaciones que publica la Consejería. Y que todo esto nada tiene que ver con una evaluación de verdad del sistema.

Más sobre el efecto nocivo de las Reválidas (o sus sucedáneos) aquí.

El caso del CEIP "Méjico


Como ejemplo de lo ridículo, basta mirar un poco en detalle qué es lo que está pasando con el colegio mejor en 2011: el CEIP "Méjico", de San Blas. Cosa de la que presume ampliamente el Colegio en su página web.

Pues bien, mirando las listas de los últmos años vemos lo siguiente:

El 2011 se evaluaron 8 alumnos y la nota media fue 9,89 (8 alumnos de ¿Cuántos?)
El 2010 se evaluaron 12 alumnos y la nota media fue 6,67
El 2009 se evaluaron 13 alumnos y la nota media fue 7,21
El 2008 se evaluaron 15 alumnos y la nota media fue 3,25

Observamos con gran sorpresa que la evaluación la hayan realizado sólo 8 aluumnos de 6ª de Primaria (¿8, de cuántos?) y curiosamente TODOS ellos brillántísimos pues ofrecen una media, 9,89, muy próxima al valor máximo, 10. Esto indica que algo muy raro está pasando en ese colegio (¿trampas?) y que en vez de un premio merecía una investigación.

Lo más triste de este asunto es que estoy convencido de que el CEIP Méjico es un colegio estupendo, que hace una labor educativa encomiable, y no tiene ninguna necesidad de perder los papeles por subir en un rankin patatero.


Lo publicado en EDUCACIÓN EN ORCASUR sobre las CDI

En EDUCACIÓN EN ORCASUR hemos dedicado mucha atención a las pruebas CDI y cada vez más nos confirmamos en lo que hemos escrito:

El negativo efecto de las reválidas en la enseñanza de las Ciencias

En una próxima entrada intentaremos analizar el efecto nefasto que tienen estas pruebas sobre la enseñanza de las Ciencias. Efectos que ha denunciado recientemente la Academia de Ciencias de los Estados Unidos. La atención se centra en preparar las pruebas y no en aprender ciencia.

 Incentives and Test-Based Accountability in Education

Cuesta trabajo admitir que los centros educaivos se reduzcan a academias cutres y tramposas especializadas en preparar reválidas ridículas y marginar a los alumnos menos dotados, sin ningún espíritu innovador, ni sensibilidad social. 

 En USA, la competencia entre centros y pruebas standarizadas ha traído la cultura de las TRAMPAS (que no la cultura del esfuerzo)

http://edition.cnn.com/2011/OPINION/07/13/jackson.schools.cheating/index.html


El uso perverso de unas pruebas inútiles


En el blog ESTADÍSTICA EDUCATIVA PARA TURISTAS


se resume magistralmente esta situación como El uso perverso de unas pruebas ridículas y se aportan datos para hacer esto evidente. 

Un comentario sobre la nota de prensas de la Comunidad de Madrid

Nota de prensa de la Consejería de Educación

1) Se ampara en el prestigio de PISA, y las CDI no tieneen nada que ver con PISA: a) Las PISA evalúan sistemas educativos y no alumnos. b) Se hacen sobre muestras representativas de alumnos de la misma edad (15 años) y no del mismo curso. c) Se evalúan competencias de una manera compleja, y no contenidos. d) Se toman datos de contexto. e) Se utiliza una metodología de análisis estadístico bastante más rigurosa que no se puede ni comparra con "hacer medias".

2) No es cierto que con los resultdos "en media" los padres reciban ninguna información significativa sobre el funcionamiento del colegio y la atención que pueden recibir sus hijos.

3) Los resultados son burdamente ridículos y falaces como muestra el caso que citan del CEIP "Mejico". Fijándose un poco en los resultados resulta que la prueba sólo la han hecho 8 alumnos y resulta muy poco críible que la media sea de 9,89 sobre 10. (Y que coste que estoy convencido de que el colegio Méjico es estupendo y no tiene ninguna necesidad de perder los papeles  y la dignidad para que se lo reconozcan su trabajo)

4) La cultura de la evaluación y la rendición de cuentas es muy positiva y se puede hacer de distintas formas. Un ejemplo válido son lsa pruebas de diagnóstico que hace el Instituto de evaluación (Ministerio de Educación) cumpliendo el artículo 144 de la LOE, Hay que destacar que el artículo 144.3 de la LOEexcluye en hacer clasificaciones de centros. O sea, que hoy por hoy es ilegal lo que está haciendo la CAM.

5) En la nota se hacen comparaciones de evolución temporal de los resultados en media, cuando las pruebas de un año y de otro año no miden lo mismo.

6) No se hace ninguna valoración de la equidad y parece que no importa que haya diferencias significativas entre centros y entre barrios.

7) Las CDI no son pruebas comparables con las evaluaciones de los otros países que se citan en la nota.

Intervención de los profesores Ainhoa y David, del Colegio Carlos Cano en la radio de la FAPA Giner de los Ríos


A partir del minuto 30 podéis oír reflexiones sobre las pruebas CDI y su alternativa desde otra concepción de la escuela.
Una intervención sabia, salida desde el corazón, partiendo de la experiencia de una escuela vivida de verdad.
Gacias a Ainhoa, a David y los maestros del Colegio Carlos Cano, de Fuenlabrada por demostrarnos que hay maestros de verdad que hacen escuela, quieren a sius alumnos y transforman el mundo.

http://audio.urcm.net/Radio-FAPA-Somos-escuela-41